La estrategia de actualización de Ethereum para 2026 se centra en dos vías principales: escalar la disponibilidad de datos de rollups a través de PeerDAS y mejoras de solo parámetros de blob (BPO) bajo la actualización Fusaka, y ampliar la capacidad de ejecución de la capa base mediante importantes aumentos de límite de gas gestionados a través de un consenso social coordinado. Fusaka, activada el 3 de diciembre de 2025, establece la base para rampas de rendimiento de blob controladas, permitiendo que los objetivos de blob se dupliquen en intervalos medidos hasta un máximo de 48 blobs por bloque, sujeto a la monitorización de la salud de la red.
El camino de ejecución, denominado “Glamsterdam”, abarca borradores de EIPs como EIP-7732 (separación entre proponente y constructor de propuestas consagrada), EIP-7928 (Listas de Acceso a Nivel de Bloque) y EIP-7904 (desajustes de revalorización), con el objetivo de mejorar el paralelismo, la eficiencia de las actualizaciones de estado y el rendimiento sin comprometer la descentralización. Los plazos prácticos de implementación abarcan una ventana de propuestas del 8 de enero al 4 de febrero para los temas principales, seguidos de discusión comunitaria y fases de finalización no destacadas, culminando en el calendario meta-EIP Hegota para consideraciones a finales de 2026.
Crucialmente, las operaciones de validadores enfrentan un cambio de paradigma, pasando de la reejecución completa de bloques a la verificación de pruebas de ZK-ejecución, lo que requiere una adopción escalonada de clientes habilitados para ZK. El hardware de validadores debe soportar la generación y validación de pruebas en tiempo real sin dependencias de probadores centralizados. Investigaciones indican posibles modos de fallo de “opción libre” bajo ePBS (EIP-7732) con ventanas de opción de 8 segundos, proyectando porcentajes no triviales de bloques en riesgo en condiciones de alta volatilidad. La vitalidad de la red ante la carga de verificación de pruebas surge como un factor de riesgo clave, ya que los aumentos de los límites de gas y de los datos blob impulsan las demandas de ancho de banda y almacenamiento.
Los desarrolladores y operadores deben coordinar las actualizaciones de las implementaciones de clientes, gestionar la transición de los mercados de validación de ejecución y garantizar un suministro suficiente de pruebas sin riesgos de concentración. El éxito de la hoja de ruta depende de redes de prueba robustas, interoperabilidad entre clientes para el manejo de blob y una gobernanza clara sobre cambios de parámetros para equilibrar las mejoras de rendimiento con la seguridad e imperativos de descentralización. Los hitos de gobernanza de Ethereum para 2026 anclan la alineación de la comunidad, pero la ejecución sigue dependiendo de la disponibilidad de solucionadores y validadores para la frontera de pruebas ZK.
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