El sábado, la red de Cardano experimentó una breve bifurcación de la cadena cuando una transacción mal formada fue aceptada por nodos que ejecutaban la versión más reciente del software, pero fue rechazada por versiones más antiguas. La discrepancia llevó a que algunos productores de bloques siguieran una rama envenenada, mientras otros permanecían en la cadena canónica.
La Fundación Cardano y IO Global emitieron un parche de emergencia en cuestión de horas, instruyendo a los operadores a actualizar el software de los nodos para eliminar la bifurcación. El parche aplica una validación de transacciones más estricta, evitando que cargas útiles malformadas sean consideradas válidas en cualquier versión de nodo.
Los investigadores rastrearon la transacción malformada hasta una cartera que anteriormente estaba asociada a un operador de un stake-pool de testnet. Charles Hoskinson, cofundador de Cardano, describió el incidente como un ataque deliberado por parte de un operador insatisfecho que busca explotar una vulnerabilidad conocida del protocolo. “Esto no fue un accidente ni un error aleatorio; fue un intento dirigido de dividir la red”, declaró Hoskinson.
La telemetría de la red mostró que la bifurcación de la cadena duró aproximadamente 15 minutos, con menos de diez bloques producidos en la rama bifurada. Ningún fondo de los usuarios fue comprometido, ya que el ataque no activó transferencias de tokens. Para la mañana del domingo, más del 95 por ciento de los productores de bloques habían aplicado el parche y se habían re-sincronizado con el libro mayor canónico.
Los desarrolladores de Cardano planean realizar una auditoría post mortem para reforzar la resiliencia del protocolo y considerar controles adicionales en tiempo de ejecución. El incidente subraya la importancia de mantener la consistencia de las actualizaciones de software en redes descentralizadas y la necesidad de procesos de gobernanza robustos para responder a amenazas en la cadena de bloques.
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